Jack Nicholson y el Super Bowl XLIV Miami Florida
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En un ambiente juvenil, casual y relajado Jack Nicholson departió con muchos de sus seguidores: lo encontré en Ocean Drive en South Beach. Mi esposa Key y yo estábamos tomando una bebida en un restaurante muy famoso de este lugar, cuando apareció rodeado de una nube de adolescentes que a gritos y súplicas le pedían su autógrafo: le tomaban fotos a rabiar. Muy divertido con la escena, volteo para hacerle un comentario a Key, cuando sorprendido la veo brincar de su silla y correr hacia este famoso artista, me hacía señas y me gritaba que le tomara unas fotografías. Dí un salto y prepare la camara, hice varias buenas tomas. No cabe duda que las estrellas son un imán para chicas y grandes.
Tags: adolescentes, artista, bebidas, estrella, florida, foot ball, fotografia, Jack Nicholson, miami, Ocean Drive, South Beach, Super Bowl, superbowl
JC: Camaroncito en el club de golf Tres Vidas (español e inglés)
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Don Martin despertó muy relajado y lleno de energía, el viernes 8 de enero del 2010. Los frentes fríos que azotaban al país, tuvieron su impacto en Acapulco. Amaneció fresco y nublado, era un día muy agradable para jugar 18 hoyos. Tuvo un desayuno muy ligero, jugo, fruta y yoghurt. Al terminar salió muy contento hacia el club de golf Tres Vidas.
A las 10 am, inició el juego por el hoyo 1 (el campo estaba prácticamente vacío), su cady, un joven de 24 años, recién ingresado al club (antes trabajaba en el club de golf Acapulco). Don Martin lo conoció, 3 meses antes, jugo en este club y JC alias “El Camaroncito” lo ayudo.
Don Martin no llevaba ninguna prisa, inicio el juego por la salida de los senior (rojas aunque suene indignante), su primer tiro fue bueno y largo, el segundo también, el green de este hoyo, par 5, estaba rodeado de agua. Don Martin se encontraba a 160 yardas y decidió tratar de subirse de 3 golpes (regulation) la bola se abrió a la derecha y cayó al agua, perturbado, pidió otra bola, el cady lo vio con cara de sorpresa (debería de tirar su tercer tiro antes del lago, por donde entró la pelota), don Martin le dijo que era una bola de práctica. La golpeo y se volvió a ir al agua, ahora a la izquierda.
Un inicio infortunado, caminó a la orilla del lago y pidió otra bola, su quinto tiro: al agua, se paso del green, séptimo tiro: al agua, quedo corta, noveno tiro: la bola pega en una orilla de la isla, bota mal y al agua. Undécimo tiro: un buen golpe que lo deja en barbas. Camaroncito tenía una expresión de incredulidad… don Martin se subió al carrito sin decir palabra, cuando llegaron a la pelota, don Martin le dijo a Camaroncito que haría trampa y se quitaría 5 golpes. El impacto sicológico de iniciar el juego con tantos golpes arruinaría su día. Camaroncito acepta sin chistar ¡No tenía opción! Don Martin tira con el pot y la deja dada: 8 golpes en total (13 sin trampa).
Hoyo 2, par 4, bogey (sin trampa), caminando hacia el hoyo 3, don Martin se dirigió a la salida de los profesionales (negras) JC le dijo que la salida era mas adelante, don Martin le dijo que jugaría de las negras en este hoyo y en cada hoyo decidiría que salida elegiría, JC asintió, don Martin le echo un rollo que lo dejo mareado: de todas formas iba jugando solo, ya no le importaba su score y quería divertirse.
210 yardas para cruzar el lago, un tiro bueno, la bola quedo en barbas de green, don Martin aprocho con el sand y quedo a tres metros de la bandera, potea y la deja dada. Buen Bogey, JC no lo podía creer.
Hoyo 4, par 4: 6 tiros, hoyo 5, par 4 largui…simo: bogey, hoyo 6, par tres, salida de negras: ¡Par!, hoyo 7, par 4: 6 tiros, Hoyo 8, par 5: par y hoyo 9, par 4: una salida perfecta al centro de green pero… don Martin vio a un threesome en el green, decidió brincarlos y seguir al hoyo 10: le pidió a JC que marcara la bola, regresaría después a terminar este hoyo.
Hoyo 11, par 5: bogey, hoyo 12, par 4: don Martin quiso impresionar a Camaroncito y decidió jugar el hoyo solo con el pot: un desastre, termino alzando la pelota y Camaroncito recibió otro rollo sobre el uso del pot en el campo de golf y las apuestas que don Martin decía había ganado jugando solo con el pot.
Hoyo 13, par 3, don Martin salió de negras y logro un maravilloso par. Insistió en impresionar al cady y trato de pasar el lago con el pot desde la salida de rojas. Otro desastre y cuatro bolas perdidas. Don Martin estaba muy relajado y contento pese a sus múltiples desatinos. Hoyo 14, par 4: 6, hoyo 15, par 4: maravilloso par.
Hoyo 16, par 4: don Martin vuelve a la carga y negocia con Camaroncito una apuesta. 50 pesos al ganador, Camaroncito saliendo de negras con los palos que quisiera y don Martin de rojas con solo el pot. Don Martin tendría tres golpes de ventaja. Camaroncito no lo podía creer, el tiraba 70´s altos y don Martin no había demostrado su habilidad con el pot en el campo. La tentación era grande y además había que quitarle lo hablador a don Martin. El campo estaba vacío y como dicen… un hoyo no es ninguno (se prohibe que los cadys jueguen). Camaroncito aceptó el reto.
Había 120 yardas de diferencia entre las negras y las rojas. JC inicio con un muy buen tiro de 250 yardas a la izquierda del fairway. Don Martin se preparó, muy concentrado hizo su swing y golpeo la bola: 150 yardas a la derecha pero en fairway. JC no lo podía creer, había perdido el drive. JC se vio obligado a usar una madera para subirse al green, pego y la dejo a tres metros de la bandera. Seguramente haría el par, don Martin tenía que tirar 7 para empatar y 6 para ganar, golpeo la bola, un mal tiro de 80 yardas pero al centro. JC mostraba una sonrisa. Don Martin tiro su tercer golpe y la dejo a 40 yardas del green, JC perdió la sonrisa, el golpe era muy bueno.
El cuarto golpe quedo en barbas. JC observaba nervioso, sí don Martin dejaba dado su quinto tiro, estaba perdido, tenía que tirar birdie para empatar. Quinto tiro, don Martin se paso del hoyo y quedo prácticamente dada la bola pero tendría que potear para meterla y lograr 6 golpes. JC sudaba, le tocaba a él tirar y tendría que meterla para empatar, muy concentrado potea y la bola pega en el hoyo, boquea y no se metió, quedo a 10 centímetros del hoyo. Muy desanimado la termino y espero a que don Martin hiciera su tiro.
JC estaba desconcertado y su orgullo de jugador estaba herido, no importaba el dinero, ¡No lo podía creer! ¡Perdería contra un mal jugador! y contra ¡Un pot…! Don Martin muy feliz, tiro y… ¡La falló! (la yarda maldita) Hizo siete golpes y empato el hoyo. JC respiro aliviado, un empate era mucho mejor que perder.
Don Martin le dijo con una sonrisa mordaz que había disfrutado mucho su apuesta y que había fallado a propósito el pot para no hacerlo sentir mal: ¡Mentira! No lo pudo meter, pero era un… caiman ¡El caiman se comió al camaroncito!
Hoyo 17, par 3: par y hoyo 18, par 4: bogey. Don Martin ya no regreso a terminar el hoyo 9, se quedo en el hoyo 19 disfrutando de su hazaña con una deliciosa margarita, muy relajado y satisfecho.
JC: Camaroncito=Little Shrimp at Tres Vidas golf course
Don Martin woke up very relaxed and full of energy, on Friday, January 8th 2010. The cold front that lashed the country, had an impact on Acapulco. Dawned cool and overcast, it was a beautiful day to play 18 holes. He had a very light breakfast, juice, fruit and yoghurt. When he finished, he was very pleased and he started his jouney to Tres Vidas Golf Club.
At 10 am, the game was initiated at the hole 1 (the course was virtually empty), his Cady, a young boy of 24 years, recently joined the club (formerly of the golf club Acapulco). Don Martin knew him, 3 months before, when he played in this club and JC, “The Little Shrimp”, helped him.
Don Martin was not in any hurry, he played from red marks, officialy for seniors (though it sounds outrageous), his first shot was good and long, the second one as well, the green of this hole, par 5, is surrounded by water. Don Martin was 160 yards from the green and decided to try to jump and make 3 shots (regulation), the ball felt right into the water, disturbed, asked for another ball, his cady saw him with a look of surprise (it should pull its third shot before the lake, where it entered the ball), Don Martin said it was a practice ball. He shuted and the ball, felt far left.
An unfortunate start, in his way to the lake, he asked for another ball, his fifth shot: to the water, overcross the green, seventh shot: water, felt short, ninth shot: the ball hits one side of the island, boot wrong and water again. Eleventh shot: a good stroke that leaves him almost in the green. Camaroncito had a look of disbelief… Don Martin got in the cart without a word, when they reached the ball, don Martin told Camaroncito that he would cheated and erased 5 strokes. The psychological impact of starting the game with so many blows ruin the day. Camaroncito accepted without hesitation, he had no choice! Don Martin used the pot and leaves the ball, given: 8 shots in total (13 without cheating).
Hole 2, par 4, bogey (without cheating), walking toward the hole 3, Don Martin wished to play from blacks (professionals tee off) JC said the red tee off was closer, don Martin said he would play the black in this hole and every new hole he would decide out what to choose, JC nodded, don Martin started talking about many stories, JC was left dizzy: anyway he was playing alone and he would no longer cared about his score and wanted to have fun.
210 yards to cross the lake, a good shot, the ball stay in closed to green, don Martin aprouched with the sand club and the ball stayed within ten feet of the flag, a given pot. Good Bogey, JC could not believe it.
Hole 4, par 4: 6 shots, 5th hole, par 4 long very long: bogey, 6th hole, par three, black tee off: Par!, Hole 7, par 4: 6 shots, Hole 8, par 5: par and hole 9, par 4: A perfect stroke to the center of green but… Don Martin saw a threesome on the green, he decided to jump and go to the 10th hole: JC was asked to mark the ball, they would return to finish this hole.
Hole 11, par 5: bogey, 12th hole, par 4: don Martin wanted to impress Camaroncito and decided to play the hole alone with the pot: a disaster, he raised the ball and finished, Camaroncito received another roll os stories on the use of pot in the course and gambling: don Martin said that he had won money playing only with the pot.
Hole 13, par 3, black tee off and don Martin made a wonderful par. He insisted to impress his cady and try to pass the lake with the pot from the red tee off. Another disaster and four lost balls. Don Martin was very relaxed and happy despite his many blunders. Hole 14, par 4: 6, 15th hole, par 4: wonderful par.
Hole 16, par 4: Don Martin returned to the charge and negotiated with Camaroncito a bet. 50 pesos to the winner: Camaroncito playing from the black tee off with the ani clubs, he wanted and don Martin from the red tee off with just the pot. Don Martin would have three-stroke lead. Camaroncito could not believe it, his average score was in up 70’s and don Martin had not proved his ability with the pot in the field. The temptation was great and also had to remove the conceited to don Martin. The field was empty and as they say… a hole is none (the cadys are forbidden to play). Camaroncito accepted the challenge.
He had 120 yards of difference between the black and red. JC began with a very good shot from 250 yards to the left of the fairway. Don Martin was prepared, highly concentrated, he made his swing and hited the ball 150 yards long and to the right but in the fairway. JC could not believe it, he had lost the drive. JC was forced to use a wood to get on the green, hited and left the ball, three yards from the flag. Surely he would finished with par, don Martin had to throw 7 to tie and 6 to win, he hitted a bad shot for 80 yards but to the center. JC showed a smile. Don Martin shot his third stroke and left the ball at 40 yards from the green, JC lost his smile, the hit was very good.
The fourth stroke was short, almost in the green. JC looked nervous, yes, if don Martin left his fifth shot closed to the flag, he was lost, he had to achieve a birdie to tie. Fifth stroke, Don Martin pass the hole and the ball was practically given but he had to pot to end with 6 strokes. JC was sweating, it was his turn, he was very concentrated, he hited the ball as a master, the ball ran very slow and hitted the hole but it is out, it is just 5 inches from the hole. He was very discouraged, he asked permission to finish, he got a par. Then, he anxiously waited for on Martin to make his shot.
JC was confused and his player pride was injured, the money did not matter, He could not believe it! Lost against a bad player! Against a pot…! Don Martin very happy, made his shot and… he failed! He made seven strokes and tied the hole. JC made a breath of relief, a draw was better than losing.
Don Martin said with a big smile, that he had enjoyed his bet and had failed the pot on purpose, he did not want to make JC feel bad: Bullshit! He could not get it, but he was an old alligator… the alligator ate the Camaroncito!
Hole 17, par 3: par and hole 18, par 4: bogey. Don Martin did not return to finish the hole 9, he stayed on the 19th hole to enjoy his achievement with a delicious margarita, very relaxed and satisfied.
Tags: acapulco, agua.green, alligator, apuesta, bastones, bet, birdie, blacks, bogey, cady, caiman, Callaway, camaron, clibs, damas, fairway, golf, negras, par, pot, profesional, reds, rojas, sand, seniors, shrimp, trampa, tres vidas, water, yardas
CATEMACO
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Poza Reyna
Don Martin de los Montes y su hijo, Martin Jr. son invitados a realizar un viaje por la región de los Tuxtlas en el sur del estado de Veracruz. Es un viaje singular de cinco días, se conformó un grupo de excursionistas, heterogéneo en edades y gustos, compuesto por seis personajes. Interesantes aventuras y simpáticas experiencias llenaron estos días. Se hospedaron en una casa, ubicada en una colina, rodeada de montañas y la exhuberante vegetación de la zona, muy cerca de la ciudad de Catemaco y su espectacular laguna. Visitaron lagunas, cascadas, ríos, pozas y playas encantadoras. Experimentaron el misticismo de los lugareños, conversaron con brujos y chamanes. Disfrutaron la comida típica y bebieron sin limite. Cinco días intensos en experiencias y emociones.
Los invitamos a leer la crónica completa de esta aventura en la versión PDF que se anexa.
Catemaco
Tags: barra sontecomapan, catemaco, cola de caballo, dos de abril, escondida, juacal, montepío, ojoxapan, playas, poza reina, tuxtlas, velo de novia, veracruz
Una tarde de golf
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Tags: acapulco, amigos, aves, escenica, golf, luna, naciones, ocaso, palmeras, tres vidas
Acapulco Diamante PDF
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Acapulco Diamante
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La mayoría de los turistas dejaron Acapulco, el sábado 3 (los precavidos que no querían sufrir el trafico del domingo) y el domingo 4 (los aventurados que quisieron exprimir hasta el ultimo minuto de sus vacaciones). Los primeros tuvieron suerte y su recorrido fue agradable y sin presiones. los segundos sufrieron el torrente de vehículos en el tramo de Cuernavaca a la Ciudad de México.
Descubrimos en nuestro recorrido las fachadas de los múltiples edificios de condominios que desgraciadamente fueron construidos sin ningún tipo de regulación en cuanto estilo, características etc. Desde luego nuestras autoridades no tuvieron la visión de estudiar los entornos ecológicos, sociales y económicos de la zona para lograr un desarrollo sostenido y saludable en estas hermosas pero ahora atestadas playas.
Se ven todo tipo de toldos, palapas, divisiones, banderitas, camastros y un sin fin de servicios totalmente anárquicos (caballos, motos, antojitos etc.).
Pudimos llegar prácticamente al final de la playa, las playas de los condominios han hecho accesos para las cuatrimotos, cada uno a su libre entender, pero a partir de la playa del primer Playamar se cierra el paso. ¿Alguna razón? simplemente influencias políticas o intereses económicos. El libre acceso a las playas en Acapulco en muchos tramos, es historia. Los dueños de los conjuntos de condominios han asaltado la playa como si fuera de su propiedad en detrimento de los turistas de bajos recursos.
La playa nos hizo olvidar todo y disfrutamos ampliamente en nuestro pequeño campamento.

Aprovechando la grata sombra de nuestras sombrillas, la constante brisa de la tarde y acompañados de una parvada de aves playeras (una vez terminado nuestro frugal almuerzo) disfrutamos de una estupenda siesta en la solitaria playa del Acapulco Diamante
Tags: acapulco, Club de Golf Tres Vidas, cuatrimoto, diamante, enero, honda, Hotel Princess, Playa Mar
Supositorio
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(Preparación farmacéutica en pasta, de forma cónica u ovoide, que se introduce en el… recto)
El señor, Toma el teléfono y marca la extensión numero 25: es la extensión de la cocina.
-Bueno… ¿Anastasia?, me comunica por favor con Benito- le dice. -No puedo Señor, salio a comprar unas cosas- responde Anastasia. –Bueno, entonces comuníqueme con Zeferino- agrega. -Si señor, con todo gusto. - Le contesta.
El señor espera unos segundos… - ¿Qué se le ofrece? Señor - le dice Zeferino. -Por favor, dígale a Don francisco Valencia, que si me puede ayudar a ponerme un supositorio- Le solicita.- ¡Si señor!- Le contesta…
El señor cuelga el teléfono y empieza a reírse; Martin de los Montes, dueño y señor de la Casa Cumbres, haciendo este tipo de bromas. Se le ocurrió la idea, unos momentos antes, mientras se duchaba, pensó, en lo difícil que le seria cumplir con las disposiciones del medico, si no fuera capaz de aplicarse los supositorios, recetados por el medico.
-¿Qué te dijo el señor?- Le pregunta Anastasia a Zeferino.
-Quiere que Don Francisco, le haga un favor- Contesto parcamente Zeferino.
Zeferino; marinero de formación; hombre reservado; educado y respetuoso; esposo de Anastasia; conserje de Casa Cumbres; atlético; guerrerense de sangre caliente; no acababa de asimilar la solicitud del señor. ¿Qué le diría a Don francisco? ¿Cómo se lo diría? ¿Se enojaría? Era la primera vez que lo veía en la casa, no atinaba las palabras, finalmente, opto por utilizar las mismas palabras que el señor, pero omitiendo, la ultima parte, “a ponerme un supositorio”. ¡Sí, eso era lo apropiado! Respiro profundo y se dirigió a la habitación de Don Francisco.
Toca con sus nudillos, la puerta de madera, se escuchan tres sonidos sordos, no hay respuesta. Trata de escuchar algún sonido o detectar un movimiento, no escucha nada y decide esperar unos minutos. Vuelve a tocar tres veces y oye el ruido de unos pasos que se dirigen a la puerta. Don francisco, mojado y enrollado en una toalla, abre un poco la puerta y por el resquicio, ve a Zeferino y pregunta -¿Qué sucede?-, Zeferino, nervioso, no encuentra las palabras…
Don francisco, inquieto, insiste -¿Pasa algo?- Zeferino apurado le dice -¡El señor necesita ayuda!- Don Francisco se asusta y pregunta, ¿Se puso mal nuevamente? ¿esta sangrando mucho? ¿hay que ir al hospital? Zeferino espantado, contesta -¡No se, quiere que le ayude a ponerse un supositorio…!
Don Francisco cambia de cara, ahora su rostro, muestra una mueca de incredulidad. -¡Que le ayude a ponerse un supositorio! ¿estas seguro?- Le dice, Zeferino asiente con la cabeza. -Mejor me voy a vestir, bajare a su cuarto y averiguaré que sucede, en un minuto bajo- Murmura en voz alta, Don Francisco.
Don Francisco Valencia; hombre formal, cincuenta y cinco años de edad, profesional, cazador, pianista, de buenas maneras, conoció a su amigo: Martin de los Montes, cuando estudiaban la carrera de Filosofía y Letras en la Universidad. Tenían más de treinta años de conocerse pero nunca habían tenido una relación muy cercana. De hecho era la primera vez, que salían juntos, de viaje. Mientras se vestía, se seguía preguntando, que estaba pasando…
El día anterior, Don Martin, se había puesto mal. Repentinamente, empezó a sangrar, por la herida que tenía, desde hace dos años, muy cerca del recto. Anastasia, Zeferino y Benito, estaban alarmados; anastasia bajo a limpiar el piso de la habitación, había manchas de sangre por doquier; el Señor, pidió toallas de papel, en varias ocasiones; los tres hablaban en voz baja de la condición del señor. -¿Tendremos que regresarnos?- Preguntaba Benito. -¿Seria prudente llevarlo al Hospital Naval?- Cuestionaba Zeferino. -¡No! Mejor esperamos a que él nos diga que hacer- decía Anastasia.
Don francisco se entero a las seis de la tarde del suceso, no tenia mayor Información, no se atrevía a preguntar. Don Francisco había quedado de reunirse con Don Martin, a las ocho de la noche para ir a cenar; a las siete cuarenta y cinco, Benito, informa a Don Francisco, que el Señor se sentía mal y no podía ir a cenar con él.
-Me pidió el Señor que lo disculpe, él no va a poder ir, pero yo lo puedo llevar a cenar a donde usted quiera- Le dice Benito a Don Francisco. –Esta bien pero antes de irnos, quiero hablar con él- Dice Don Francisco. – No hay problema, Don Francisco se encuentra bien, esta durmiendo- Responde Benito un poco renuente. -¡Yo no voy a ningún lugar, si no lo veo antes! Insiste Don Francisco. -¡Esta bien, no se altere, lo puede ver antes de irnos!- Contesta Benito.
Benito; chofer y asistente de Don Martin de los Montes, hombre joven de cuarenta y cuatro años, con cuerpo atlético, muy cuidadoso, respetuoso, trabajaba hacia veinte y seis años con Don Martin, hombre de sus confianzas, lo conocía muy bien; escrupuloso con sus obligaciones, sabia lo que decía, también sabía que Don Martin, no era un hombre desidioso, si se tenían que regresar a la Ciudad de México, lo harían sin vacilar, igual, si tenían que ir al hospital. Don Martin siempre estaba en contacto con él, por teléfono, cualquier necesidad que tuviera, le hablaría de inmediato.
Don Francisco, baja a la recamara de Don Martin, la puerta no tiene seguro y entra, reinaba la oscuridad y ningún sonido perturbaba el ambiente (sin prender la luz) en una recamara desconocida, camina lentamente a tientas. Al dar tres pasos, escucha la respiración pausada de Don Martin que lo guían a su cama. Don Martin se encuentra profundamente dormido, no se mueve, Don Francisco titubea, al fin se decide y se acerca a la cama. Toma la mano de Don Martin.
-¡Quien es?- susurra, Don Martin, ¡Abre los ojos pero no distingue nada! ¡Esta agitado y con cara de susto! Fija la mirada en Don Francisco que también esta espantado, -Soy yo, Paco, -¡Solo quiero saber como te sientes!- Dice Don Francisco. -¡De la fregada!- Contesta Don Martin, -¿Se te ofrece algo?- Don Francisco emite un susurro, se ha dado cuenta que saco de su profundo sueño a Don Martin y esta molesto, -No gracias, mañana desayunamos a las nueve para ir al golf (motivo principal del viaje)- Dice Don Martin y prosigue, - Le hable al doctor y me dio varias medicinas, las estoy tomando; espero sentirme bien mañana, no te preocupes, cualquier cosa yo les hablo, ¡Diviértanse, buenas noches!
Don Francisco y Benito abordan el automóvil y se van a cenar… Al día siguiente, Don Martin se sienta en la mesa para tomar su desayuno. Tiene otro semblante, se siente mejor y esta dispuesto a jugar golf. Don Francisco llega tarde, se había acostado a las doce de la noche, desvelado, pensaba que su amigo, no se levantaría temprano. Al verlo, se siente reconfortado y contento. Desayunan y parten al campo de juego.
En el club de golf y durante el juego, Don Martin le cuenta los pormenores de su caso a Don Francisco; la infección, el absceso, la hospitalización, el problema latente de la fístula, etcétera, también le hizo una confesión: “Cuando me sucedió este incidente, decidí quitarme el bigote, treinta y cinco años, lo use; no podía usar bigote con las toallas sanitarias”. Terminaron de jugar, almorzaron y regresaron a Casa Cumbres, sin incidente.
… Llegamos del golf a las tres de la tarde, todo estaba bien, se fue a su cuarto a las cuatro para tomar una siesta -¿Qué habrá pasado?- Don Francisco, se preguntaba. Ya vestido y dispuesto a salir de emergencia, a la ciudad o al hospital, todavía incrédulo de la solicitud, se encamina al cuarto de Don Martin.
Zeferino, a la distancia, observaba. Estaba muy atento, tampoco sabía que pasaba con certeza. La reacción de incredulidad de Don Francisco, lo había desconcertado. No entendía. ¿Habría captado bien el mensaje? ¿Habría cometido un error? Se cuestionaba, una y otra vez.
Don Francisco, esta vez toca a la puerta, a la distancia se escucha la voz de Don Martin aprobando la entrada. Al llegar a la cama, Don Francisco encuentra a Don Martin acostado y muy calmado. Me dijo tu empleado que requieres de mi ayuda. Estaba serio y expectante.- ¿Qué te sucede? ¿Te sientes mal? ¡Me espantaron! ¡Que problema hay con un supositorio?- Pregunta insistentemente Don Francisco. – Tranquilo, no pasa nada, en efecto, solicite tu ayuda y veo que no tienes inconveniente- contesta Don Martin. Hay una cierta tensión e intranquilidad de Don Francisco, -¡Que hay que hacer!- Señala. Pues nada hombre, esto es muy sencillo… Dice Don Martin.
¡Ya quita la cara de espanto! ¡No pasa nada! ¡Es solo una broma! ¡Ja ja ja…! Le dice Don Martin. Con cara de pocos amigos, Don Francisco le dice; ¡Ahora si que me la hiciste, eres un ca…! ¡El susto que me dio Zeferino! ¡Pensé que te había pasado algo! ¡Lo del supositorio, es lo de menos! Grita Don Francisco. Estando Don Francisco, ya más tranquilo, Don Martin le cuenta de su ocurrencia, le pide que no diga nada, quiere Don Martin seguir con la broma. Quiere ver las reacciones de Anastasia y especialmente de Zeferino. – Bueno, nos vemos al rato para cenar- dice Don Martin.
A las ocho de la noche, Don Martin sube a la cocina, mientras hace los preparativos para la cena junto con Anastasia, le pregunta -¿Qué le dijo Zeferino de mi llamada? ¿Qué cara tenia? ¿Se tardo mucho en ir con Don Francisco? Anastasia no sabia nada. Solo percibió que Zeferino estaba un poco tenso, no le dijo, ni una palabra. No había nada que hacer con Anastasia, Don Martin decide contarle su ocurrencia. Anastasia se ríe y siguen trabajando, a los pocos minutos llega Benito y Don Martin lo entera del episodio, quiere saber más sobre las reacciones iniciales de Don Francisco y Zeferino.
Don Francisco y Don Martin cenan unas perdices en adobo, de muy buen tamaño y excelente sabor; plato preparado en honor del cazador, Don Francisco. La cena transcurre en un ambiente de cordialidad y amistad, no hay recelos ni malos sentimientos por la broma. De hecho, no se toca el tema. Terminan temprano y se retiran los dos a sus habitaciones, al día siguiente, viajaran de regreso a la Ciudad de México.
Desayuno tempranero, todos listos, abordan el automóvil, Don Francisco en la parte trasera, Don Martin en el asiento derecho delantero y Benito al volante. Se despiden de Anastasia y Zeferino. Don Martin se siente bien e inicia una conversación sobre Acapulco, los cambios que ha tenido a través de los años, lo bueno, lo malo, etcétera. Benito pide la palabra, quiere informarle de sus investigaciones sobre la broma.
-Adelante- confirma Don Martin. Benito empieza su relato: “Ayer, cuando ustedes se retiraron a sus habitaciones, yo estaba en la cocina, terminando de cenar; le pregunte a Anastasia sobre el incidente de la tarde, no me quiso decir nada pero sonrió, en ese momento llego Zeferino e inicie la conversación sobre el supositorio.
-¡Zeferino, prepárate para mañana, vas a tener que ayudar al señor! Dice Benito. -¡Estas loco, yo en que le puedo ayudar!- Responde Zeferino. Anastasia, muy seria, esta atenta a la conversación. -¡Le tendrás que ayudar con el supositorio!- Insiste Benito. -¡Yo, porque?- Dice Zeferino. –Es muy sencillo, yo ya le ayude, al Señor, con dos supositorios, Don Francisco le ayudo hoy, con otro supositorio, tu conoces al Señor, no le gusta comer en el mismo lugar, dos veces seguidas, por lo tanto, seguramente te pedirá, mañana, que le ayudes antes de irnos- Agrega Benito. Anastasia se esta aguantando la risa pero no dice nada.
Zeferino se mueve de un lugar a otro, esta nervioso. Benito, vuelve al ataque. – Zeferino, no te hagas problema, es muy sencillo, tomas el supositorio, le quitas la envoltura, con delicadeza y la punta de dos dedos, lo tomas del lado mas pequeño, lo diriges a su posición y le das un pequeño empujón, el resto que lo haga el Señor.- ¡No te vayas a pasar y le metas un dedo! ¡Hay que tener cuidado! Zeferino muy aturdido y nervioso, dice -¡Yo jamás haré eso, aunque me despidan! ¡ No es mi trabajo! Benito insiste – Si no lo haces tú, ¿Quién? ¿Anastasia? Zeferino respira profundo y dice - ¡Si, que lo haga ella! Esta sumamente ansioso y nervioso, no deja de moverse.
-¡Serás capaz de dejar que tu esposa ocupe tu lugar!- Dice Benito. -¡No lo puedo creer!- Agrega Benito. -¡Primero las mujeres y los niños, yo temprano, estaré haciendo mis quehaceres y no quiero saber de supositorios, yo no se nada de eso!- Zeferino, muy molesto, termino la conversación.
Anastasia se reía muy discretamente pero seguramente, le cobraría la factura, a Zeferino. Me fui a dormir; hoy en la mañana, me enteré que Zeferino había dormido en la terraza, ahora tenía dos preocupaciones; la posible llamada y la ira de Anastasia, además de la perdida del desayuno”.
Don francisco y Don Martin, no dejaban de reírse, pasaron Chilpancingo y continuaban riéndose del episodio. Los tres se preguntaban; sí, a esa hora, Zeferino, ya sabría la verdad. ¡Pobre Zeferino, termino castigado y hambriento! ¡Afortunadamente, no hubo llamada!
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